Donostia, 14 de mayo de 2019. La Asociación de la Empresa Familiar de Euskadi, Aefame, ha celebrado hoy su Asamblea Anual, en un acto que ha tenido lugar en el Aquarium de Donostia-San Sebastián. La primera parte ha ido dirigida exclusivamente al socio, a quienes se les ha trasladado las cifras relativas a la evolución de la asociación y los objetivos estratégicos para este año. Además, durante esta primera parte, los asociados de Aefame han aprobado el nombramiento de Andrés Sendagorta como nuevo presidente de la asociación, en sustitución de Javier Ormazabal, que ha ocupado el cargo desde la creación de la asociación, hace cuatro años. Posteriormente ha comenzado la parte abierta a toda la sociedad. Los orígenes La inauguración oficial ha corrido a cargo de Markel Olano, Diputado General de la Diputación Foral de Gipuzkoa, y de Javier Ormazabal, que ha tenido lugar tras el acto homenaje realizado por miembros de la asociación al propio Ormazabal, a quien Maria Luisa Guibert del grupo Algeposa ha hecho entrega de una makila, en reconocimiento a su papel en la puesta en marcha de la asociación y por su labor y esfuerzo durante estos cuatro años de actividad. Tras ello, Javier ha entregado a su sucesor, Andrés Sendagorta, la Makila de Aefame, que la asociación entrega a los nuevos presidentes al comenzar su mandato. En su discurso, Javier Ormazabal ha hecho un repaso por los cuatro años de andadura de Aefame, iniciados en la reunión que mantuvieron el propio Javier Ormazabal, Francisco Riberas y Jorge Sendagorta, respondiendo a una propuesta del Instituto de la empresa Familiar para crear en Euskadi una asociación de empresas familiares vinculada con el IEF y la red Europea y Global de empresas familiares. Nacía así, la Asociación de la Empresa Familiar de Euskadi, la primera asociación del País Vasco dirigida exclusivamente a poner en valor y apoyar a la empresa familiar y a las familias empresarias. El 8 de mayo de 2015 los tres propulsores de la iniciativa, Javier Ormazabal, Francisco Riberas y Jorge Sendagorta, firmaron el acta de constitución de Aefame. Javier Ormazabal ha señalado que “han sido cuatro años muy retadores: encontrar asociados, desarrollar alianzas, explicar quiénes éramos y para qué nacíamos; años en los que hemos tenido la oportunidad de explicar nuestro proyecto y de hacer más visible a la empresa familiar y a la familia empresaria”. Tras dar las gracias al trabajo de todas las personas que han hecho posible el nacimiento y la consolidación de Aefame, Javier Ormazabal ha agradecido también la acogida y el apoyo institucional a la asociación, que ‘nos anima a seguir trabajando para mejorar la empresa familiar y contribuir así a crear riqueza en Euskadi”. Desde entonces, Aefame se ha consolidado como asociación y se ha convertido en un referente para la sociedad y las instituciones en relación a la empresa familiar y las familias empresarias. Ahora mismo, la asociación está integrada por las principales empresas familiares y familias empresarias de los tres territorios, referentes en sus respectivos sectores de actividad. Al año de su constitución, la asociación contaba con 34 socios. Hoy por hoy, la integran 66 compañías de los tres territorios, lo que supone duplicar prácticamente la cifra de socios del primer año e incrementar en un 11% la del año pasado. Entre todas alcanzan una facturación agregada superior a los 15.242 millones de euros y dan empleo a más de 148.000 personas. Aefame nacía entonces con el objetivo de convertirse en el marco idóneo para apoyar y defender los intereses de este modelo de empresa tan arraigado en Euskadi. Asimismo, la asociación persigue ayudar al empresario y empresaria familiar y a las familias empresarias a responder a los retos de este modelo de empresa, fomentar la profesionalización de la empresa familiar e incorporar a las siguientes generaciones. Posteriormente ha tomado la palabra el nuevo presidente de la asociación, Andrés Sendagorta, que ha señalado que “una empresa que no crece sabemos que termina decayendo. Hacer crecer una empresa familiar es un reto apasionante porque combina la gestión de lo concreto y mensurable, como pueden ser la cuenta de resultados, la facturación o la rentabilidad de las inversiones, propios de la actividad empresarial, con la gestión de afectos, sentimientos y tradiciones, más propios de la relación familiar. Ayudar en la materialización de ese reto ha sido, y es –ha continuado el Vicepresidente de SENER-, la contribución principal de nuestra Asociación a las empresas familiares y en definitiva a la sociedad”. El programa La Asamblea está integrada, entre otros actos, por la conferencia que ofrecerá una charla el presidente de la empresa familiar Chocolates Valor, Pedro López, que explicará a los asistentes la historia de su empresa y su familia y los retos a los que han tenido que enfrentarse. La historia de Chocolates Valor arranca en 1881, con Valeriano López Lloret, su fundador. Ése fue el año de su constitución, aunque los antecedentes familiares como chocolateros se remontan varias décadas atrás. Actualmente, Chocolates Valor sigue expandiéndose y cada año se aumentan las ventas en el extranjero, consiguiendo presencia en más de 45 países de todo el mundo. La empresa exporta sus productos a unos 50 países. El 40% de sus exportaciones son a Estados Unidos, el 25% a Hispanoamérica, otro 25% en Asia, y el 10 % restante se comercializa en otros países. Tiene una facturación de 117 millones de euros, 350 empleados y están trabajando en la empresa la 4ª y 5ª generación. Asimismo, ofrecerá otra charla Juan Carlos Cubeiro, uno de los mejores expertos en desarrollo del talento, liderazgo y coaching para profesionales y Presidente de Honor de la Asociación Española de Coaching (AECOP) y del Instituto Europeo de Gestión de la Diversidad en España. Es autor, entre otros, de los libros ‘Del capitalismo al talentismo’ y ‘Redarquía: más allá de la jerarquía’ y acumula varios premios internacionales de coaching y talento. Entre ellos, el Premio Líder Humanista 2014, Premio LIDEREX Líder de Excelencia 2014, Premio Éveris de Ensayo (2007), Premio AECA (1996).